ACNUR dice que el acuerdo entre Birmania y Bangladesh no se plasma en hechos

ACNUR dice que el acuerdo entre Birmania y Bangladesh no se plasma en hechos

diciembre 6, 2017 Uncategorized 0

Refugiadas rohinyás regresan a su tienda de campaña en el campamento de Balukhali en Ukhiya, Bangladesh. EFE/Archivo

Kutupalong (Bangladesh), 6 dic (EFE).- El acuerdo alcanzado hace dos semanas entre Bangladesh y Birmania (Myanmar) para la repatriación de los rohinyás llegados a territorio bangladeshí no se plasma aún en hechos sobre el terreno, informó hoy a Efe una fuente del Alto Comisionado para los Refugiados de la ONU (ACNUR).

“Nada está sucediendo en este momento”, indicó el encargado de comunicación de ACNUR en Bangladesh Mohamed Abu Asaler, al ser preguntado por la situación tras el acuerdo suscrito el pasado 23 de noviembre.

Ese pacto, en forma de memorándum, prevé el inicio de un proceso de repatriación en el plazo de dos meses, algo que ayer fue puesto en duda en el Consejo de Derechos Humanos de la ONU, al recordar que las autoridades birmanas han condicionado la aceptación del regreso al hecho de que los huidos tengan documentación.

Asaler señaló que, aunque ACNUR no ha sido requerido directamente por las autoridades, está “en consultas con ambos Gobiernos” con relación a este asunto.

No obstante, subrayó que el regreso de los alrededor de 626.000 refugiados que hay actualmente en los campos de Bangladesh debe ser “voluntario, seguro, de una manera digna y sustentable”.

“Las condiciones no están listas en este momento en Birmania”, señaló.

Más de cien días después del estallido de la crisis de refugiados rohinyás en Birmania, miembros de esta minoría musulmana que siguen llegando a Bangladesh denuncian que la campaña de abusos del Ejército birmano y el incendio de casas continúa en los pueblos del oeste del país.

De hecho, el número de refugiados rohinyás, una comunidad a la que Birmania no reconoce ciudadanía, continúa aumentando con cientos de nuevas llegadas diarias a Bangladesh.

El Ejército birmano ha negado de manera insistente que desde el pasado 25 de agosto sus soldados hayan atacado a civiles como represalia por varios ataques de un grupo insurgente rohinyá.

Sin embargo, la ONU, el Gobierno estadounidense y varias organizaciones pro derechos humanos han denunciado repetidas veces que existen pruebas claras sobre los abusos, que han calificado como “limpieza étnica”.

El alto comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Zeid Ra’ad al Hussein denunció ayer que la represión sistemática y generalizada a la que el Ejército birmano ha sometido a la minoría musulmana rohinyá tiene todas las características de un genocidio.