Estados Unidos reitera necesidad de programa robusto de erradicación en Colombia

Dos día después de finalizados los Diálogos de Alto Nivel de Alto Nivel entre Estados Unidos y Colombia, el Departamento de Estado, que sirvió de sede en Washington para los encuentros, volvió a insistir en que se requiere un componente sólido de erradicación de cultivos ilícitos si lo que se busca es neutralizar el problema y alcanzar la paz.

En su valoración, EE. UU. sostiene que ante las cifras históricas de cultivos que se vienen registrando, «es fundamental» hacer «uso pleno» de «todas» las herramientas con las que se dispone.

Aclaran, eso sí, que dicho programa -el de erradicación-, es más efectivo cuando se combina con seguridad en los territorios y oportunidades lícitas para los cultivadores.

«El Departamento cree que la erradicación sólida es una herramienta disponible, pero es más efectiva cuando se combina con esfuerzos para aumentar la presencia gubernamental permanente y crear oportunidades económicas lícitas en áreas rurales. Con el cultivo de coca en niveles casi récord en Colombia, es fundamental hacer pleno uso de todas las herramientas disponibles para reducir el cultivo, la producción de cocaína y la criminalidad asociada», le dijo a este diario un portavoz de esta dependencia en respuesta oficial a una serie de preguntas que elevó EL TIEMPO al finalizar la cita de dos días que fue encabezada por el canciller Álvaro Leyva y el secretario de Estado Anthony Blinken.

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Diálogos de Alto Nivel entre EE. UU. y Colombia.

Washington, por supuesto, reiteró que «Colombia sigue siendo un aliado estratégico clave en nuestros esfuerzos para detener el narcotráfico» y que seguirán trabajando en estrecha colaboración con el país para «implementar un enfoque holístico para abordar los desafíos antinarcóticos. Esto incluye esfuerzos en seguridad rural integral, justicia y desarrollo; protección del medio ambiente; y reducción integrada de la oferta de drogas».

De acuerdo con el departamento de Estado, la lucha frontal contra el narcotráfico es algo que «beneficia a ambos países pues da seguridad a sus ciudadanos». Pero, en el caso de Colombia, es un elemento «crucial» para alcanzar los «objetivos de Paz Total del presidente Petro».

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Colombia sigue siendo un aliado estratégico clave en nuestros esfuerzos para detener el narcotráfico

A manera de balance, el vocero señaló que los diálogos de Alto Nivel sirvieron «como plataforma para discutir una variedad de prioridades, que incluyen migración, seguridad, antinarcóticos, derechos humanos y equidad, educación, oportunidades económicas, transición energética y acción climática».

Y que, gracias a ello, se establecieron nuevos objetivos y compromisos para redoblar esfuerzos en una serie de temas.

Entre ellos, «apoyar la expansión de la conectividad rural y la transformación digital en sectores clave, incluidos la salud y la agricultura, cooperar en proyectos de energía renovable, incluida la reducción de metano, hidrógeno verde, energía eólica, solar, geotérmica, de biomasa y residuos sólidos».

La migración y la seguridad fueron otros de los temas abordados en los Diálogos de Alto Nivel.

También «implementar la estrategia holística antinarcóticos bilateral y celebrar un grupo de trabajo antinarcóticos para junio a fin de desarrollar planes concretos para esa implementación, enfocar la capacitación y divulgación del idioma inglés para estudiantes, maestros e instructores de poblaciones rurales y marginadas y desarrollar una estrategia bilateral sobre la implementación del Capítulo Étnico del Acuerdo de Paz de 2016 para apoyar a los afrocolombianos e indígenas en las áreas más afectadas por el conflicto».

El Departamento de Estado de paso volvió a recordar que valora a Colombia como un socio estratégico en América Latina
y resalta que los diálogos sirvieron para ahondar esa «excelente asociación» con el nuevo gobierno de Gustavo Petro en un amplio conjunto de objetivos compartidos, «incluido el apoyo a la paz sostenible y la seguridad rural; proteger el medio ambiente y combatir el cambio climático; y promover el crecimiento económico equitativo y sostenible”.

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Nuestras relaciones con nuestros homólogos colombianos son profundas, se basan en la confianza

Colombia y Estados Unidos, le dijo a EL TIEMPO el portavoz, «comparten una larga historia de cooperación bilateral. Nuestras relaciones con nuestros homólogos colombianos son profundas, se basan en la confianza y han demostrado ser productivas y beneficiosas para ambos países. Nuestras reuniones esta semana en Washington solo refuerzan la fuerza de nuestro compromiso con las prioridades compartidas».

Pese al tono, y las declaraciones públicas que se emitieron durante los Diálogos, resulta claro que la lucha contra el narcotráfico, con un componente robusto de erradicación, sigue siendo una prioridad para EE. UU.

De hecho, una de las metas que menciona el departamento de Estado es el trabajo de un grupo antinarcóticos que se reunirá en dos meses para desarrollar «planes concretos» en este sentido.

SERGIO GÓMEZ MASERI
Corresponsal de EL TIEMPO
Washington
En Twitter: @sergom68

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