Colombia y México clausuran cumbre regional antidrogas con miras en nueva alianza

El presidente de Colombia, Gustavo Petro, propuso el sábado trazar una nueva ruta conjunta que permita replantear la política mundial sobre drogas y no seguir repitiendo discursos oficiales de poder.

Durante la clausura de la Cumbre Latinoamericana y del Caribe sobre Drogas, celebrada en la ciudad de Cali el mandatario afirmó que, tras más de 50 años de violencia, narcotráfico y de ser señalados como victimarios Colombia, tiene la experiencia suficiente para cambiar el discurso y liderar nuevos procesos y, añadió que “a los países más pequeños nos da miedo decirle a las grandes naciones que están equivocadas”.

Durante su intervención, Petro hizo referencia a los valores, a la unión familiar, a los problemas de salud mental, a la ausencia del amor y a la soledad como principal movilizador hacia el consumo.

“El antídoto de la droga es el amor, las sociedades con más soledad son las más consumidoras”, indicó el mandatario.

“Es una pandemia que están enfrentando»

Entre tanto, el presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, quien llegó a Colombia el viernes para asistir a la cumbre, hizo referencia al problema de las drogas sintéticas, muy especialmente el Fentanilo que cobra la vida cada año de más de 100 mil personas en Estados Unidos.

“Es una pandemia que están enfrentando, no es un asunto nada más cuantitativo y dar la espalda y decir a nosotros no nos importa, tenemos que actuar con humanismo y entender que independientemente de nuestras diferencias, están los derechos humanos y el principal derecho es a la vida y ayudar todo lo que podamos”, dijo López Obrador.

Los presidentes de los dos países entregaron las conclusiones del encuentro que reunió a más de 17 países y delegaciones de Latinoamérica y que se celebró por tres días consecutivos en el suroccidente de Colombia.

La ministra de Relaciones Exteriores mexicana, Alicia Bárcera, por su parte, presentó el documento final construido con los países de la región en el que se exponen los puntos para avanzar de forma multidisciplinaria, equitativa y de manera efectiva en el problema mundial de la droga como una primera etapa en el proceso.

Su homólogo en Colombia, Álvaro Leyva, sostuvo que este es un momento histórico y desafiante para propiciar la convocatoria a una cumbre internacional sobre drogas, pero esta vez con la presencia de los jefes de Estado y de Gobierno.

El cambio de enfoque

Impulsar un nuevo enfoque que priorice a las personas, el medio ambiente y los derechos humanos, y que promueva un diálogo sobre el uso ancestral de la hoja de coca y el análisis del sistema internacional de fiscalización de drogas es la apuesta del gobierno de izquierda de Colombia, una apuesta que quedó inconclusa ya que el mandatario de los colombiano no presentó que se sería su política antidrogas.

Según el Informe Global sobre Cocaína presentado por Naciones Unidas este año, el cultivo mundial de coca creció un 35% entre 2020 y 2021, siendo Colombia, Perú y Bolivia los mayores productores en el mundo.

Colombia también lidera las rutas del narcotráfico especialmente hacia Norteamérica, donde la mayoría de cocaína que se consume es la colombiana, estos temas fueron abordaron en los foros y conferencias en las que participaron sociedad civil y representantes de las delegaciones.

El viernes, el ministro de Justicia colombiano, Néstor Osuna, destacó que la política actual debe evolucionar y adaptarse a la realidad, reconoció que no es un proceso fácil por las leyes internacionales, pero destaca la necesidad de avanzar hacia un mercado regulado de algunas sustancias, dijo que la política prohibicionista no ha sido efectiva.

“Es una política que va a enfocar el esfuerzo penal, de persecución del estado con policías, militares, jueces, cárceles a los eslabones fuertes del narcotráfico, es decir, mafias, narcotraficantes lavadores de activos contrabandistas, vamos asfixiar al narcotráfico y oxigenar a los campesinos cultivadores de hoja de coca”, afirmó Néstor Osuna, ministro de Justicia de Colombia.

La meta es lograr la incautación de 840 toneladas de cocaína y a la par la destrucción de laboratorio e incautación de bienes, sin embargo, en el primer semestre de este año se habían incautado 346 toneladas, que corresponde a un 41 %. La cifra de hectáreas sembradas de cultivos de coca es de 204 mil e indican los expertos que va en aumento.

Se calcula que el 13 % de la deforestación anual en el país está vinculada a la siembra de cultivos de uso ilícito y con preocupación el fenómeno se está trasladando hacía la Amazonía a cargo de grupos armados ilegales. Las razones del aumento significativo del cultivo de hoja de coca, para algunos panelistas presentes en la cumbre está dado por la ausencia del estado.

La Voz de América dialogó con el embajador de Ecuador en Colombia, Gonzálo Ortíz Crespo, quien dijo que su país si bien no produce droga, sufre de los problemas y las consecuencias de una mafia internacional, la de sus vecinos (Colombia y Perú) y que ahora no solo es un país de tránsito, sino en el que además se almacena, se procesa y se distribuye.

Es una «autopista de la cocaína hacia Estados Unidos y Europa», anotó Ortíz Crespo.

Desde el jueves, representantes de más de 15 países, organizaciones internacionales, miembros de la sociedad civil y expertos se reunieron en Cali para debatir las soluciones ante el flagelo que ataca a varias naciones de la región.