Peña cumple 100 días en Paraguay como un líder que busca renovar estructura colorada

El presidente de Paraguay, Santiago Peña, celebró este jueves sus primeros 100 días de gestión convertido en un líder mediático que busca proyectar un estilo ágil y cercano, pero cuya gobernabilidad está anclada a la estructura del Partido Colorado, que, salvo un breve periodo, ha gobernado el país desde 1947.

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Peña, con 45 años recién cumplidos, juró el cargo el pasado 15 de agosto tras un triunfo en las urnas en abril pasado que aseguró al coloradismo su tercer periodo consecutivo en el poder, después de la alternancia que se vivió entre 2008 y 2013.

Logros «El llegar hoy a 100 días de haber jurado el 15 de agosto ha sido un esfuerzo enorme», afirmó Peña este jueves ante representantes de los otros poderes del Estado, que acudieron a un acto en la sede del Ejecutivo.

En un informe sobre este periodo, Peña menciona, entre otras acciones, la rebaja del precio de los combustibles, la creación del Ministerio de Economía y Finanzas, la llegada al país de los servicios de la red de Internet satelital Starlink, así como la promulgación de la Ley de Créditos de Carbono. Además, la estrategia nacional de combate a la corrupción, que presentó en esta jornada.

En el ámbito internacional, Peña ha buscado posicionar a Paraguay como el único aliado sudamericano de Taiwán y se ha pronunciado a favor de Israel y Ucrania. Antes y después de asumir la Presidencia, ha visitado a Argentina, Brasil y Uruguay, e incluso estuvo en Taipéi.

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El gobernante ha viajado asimismo a EE.UU. -sin reunirse aún con el presidente Joe Biden-, al igual que a Chile, donde se entrevistó con su homólogo Gabriel Boric. En un giro en la política exterior de su antecesor, Paraguay anunció el pasado 15 de noviembre el restablecimiento de los lazos diplomáticos y consulares con Venezuela, que Asunción rompió en 2019.
 

Santiago Peña

El nuevo Presidente de Paraguay, Santiago Peña (izq.), con su esposa, Leticia Ocampos.

Peña lanzó igualmente un ultimátum en las negociaciones para un convenio comercial entre Mercosur y la Unión Europea (UE), al anticipar que su país – que ejercerá en el primer semestre de 2024 la presidencia rotatoria del bloque suramericano- no continuará con ese proceso, si no se llega a un acuerdo entre las partes en diciembre venidero.

Una carrera de obstáculos Estos meses no han estado, sin embargo, libres de altibajos: semanas después de su investidura, el 24 de agosto, Peña recibió al ministro de Economía y entonces candidato presidencial argentino, Sergio Massa, en un encuentro que tenía, entre otros temas en agenda, el peaje impuesto por el vecino país en la hidrovía Paraguay-Paraná, una ruta fluvial que da acceso a este país mediterráneo al océano Atlántico.

El cordial encuentro de ambos líderes derivó en un cruce de declaraciones entre funcionarios de los dos países sobre lo acordado en Asunción respecto a la tarifa. La situación escaló con la retención de una embarcación paraguaya en aguas argentinas, lo que desembocó en un llamado a consultas del embajador de Buenos Aires en el país.

Peña anunció entonces que acudirían a instancias internacionales. Otro frente se activó el pasado 10 de octubre, cuando reclusos se amotinaron y retuvieron a un grupo de custodios y al director de la cárcel de Tacumbú, la principal del país.

Pese a que el gobernante anunció al día siguiente que la situación había sido controlada, en los días posteriores un grupo de guardias se negó a entrar al penal e incluso custodios de otros centros se sumaron para declarar una huelga de hambre.

La mayoría en el Congreso no ha evitado tampoco confrontaciones. Justo este miércoles el Senado vivió la juramentación, entre gritos y empujones, de la exvicepresidente Alicia Pucheta como representante del Ejecutivo en el Consejo de la Magistratura. Los opositores consideran que la designación viola la Constitución, mientras el oficialismo la defiende como legal.

En adelante, Peña tendrá como retos combatir el crimen organizado, la sensación de inseguridad y en lo político definir si su figura depende o no del padrinazgo colorado y, en particular, del actual del líder del oficialismo, el expresidente Horacio Cartes.

EFE

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