Un hombre que trabajó en un viñedo de coñac recibió en uno de sus pagos una botella del preciado licor, la cual más tarde incrementó su valor a una cifra mucho mayor. Para mala fortuna del propietario, murió antes de conocer el tesoro que tenía en el sótano de su casa.
Durante el año de 1870, el trabajador del viñedo francés accedió a cobrar en especie durante el brote de filoxera, por lo que durante esa época recibió coñac por su labor, sin imaginar que con el paso del tiempo, algunas de las botellas se convertirían en piezas de alto valor para los coleccionistas.
De acuerdo con The Sun, el hombre llamado Alphonse Donsir trabajó en los viñedos de coñac durante el año de 1870 y al regresar a su casa guardó las botellas que recibió como pago en el sótano de la familia durante cientos de años.
El fabricante del coñac todavía está activo en el negocio.
Foto:
Así que luego de permanecer largo tiempo almacenado, finalmente en 2020 el licor se vendió en una subasta de Sotheby’s a un coleccionista privado en Asia por US$144.525 lo que representa 562’312.089 pesos colombianos.
El coñac más antiguo del mundo valorado en millones
Pero, ¿cómo fue que la botella se convirtió en un objeto de tan alto valor? Entre las bebidas que el hombre almacenó se hallaba la única que queda del coñac más antiguo del mundo, señaló la publicación News Atlas.
Se trata de un coñac Gautier cosecha de 1762 con su etiqueta original, lo que quiere decir que fue destilado hace más de 250 años durante el reinado del rey Luis XV de Francia, casi tres décadas antes de la Revolución Francesa de 1789. Se estima que el licor probablemente todavía se pueda beber.
Las botellas se remontan a la década de 1880 en Lachaise, una ciudad de la región francesa de Cognac y durante años fueron propiedad de la familia Donsir. Una de las botellas más pequeñas se encuentra actualmente en el Museo Gautier y la otra fue subastada en 2014 a una empresa polaca.

