Cuando se busca brindar la mejor educación a los menores no únicamente es necesario poner atención a temas como el nivel educativo o la calidad de las instalaciones, el vecindario es algo a considerar. Así lo comprobó una familia de Florida que había tomado la decisión de llevar a su hijo adolescente a estudiar a California. Se arrepintieron cuando enfrentaron una terrible situación.

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Rhomel Crossman y su familia viajaron hasta la Bahía de California para registrar a su hijo en la Universidad de Lincoln, en Oakland. Pero, mientras estaba allá, sufrieron un robo.

Afortunadamente, el asalto no fue con violencia. Compartieron al medio The New York Post que habían estacionado la camioneta rentada muy cerca de la universidad privada alrededor de las 6:15 P. M. y luego se dirigieron a un restaurante para comer, dejando sus cinco maletas dentro del auto. 

Pero cuando regresaron, solo quince minutos después, se dieron cuenta de que las ventanas estaban rotas y que todas sus pertenencias habían desaparecido. Los delincuentes se robaron US$3.000, pero no solo eso, también se llevaron documentos importantes como sus pasaportes, tarjetas de seguro social e incluso el diploma de la escuela secundaria y el certificado de nacimiento de su hijo.

Tras la mala experiencia, a pesar de que el adolescente, que acababa de graduarse de la escuela secundaria Coconut Creek en Florida, se había comprometido a jugar fútbol como defensivo en la universidad independiente con sede en California, ahora la familia está convencida de que su lugar está en el estado del sol.

Los delincuentes destruyeron las ventanas del auto rentado.

Foto:iStock

Familia asaltada en California no recibió la ayuda que esperaba

Como si la experiencia no hubiera sido lo suficientemente desagradable, la familia aseguró que llamó en varias ocasiones al 911, pero los agentes les dijeron que no podían acudir al lugar y que ellos debían ir directamente a la comisaría para presentar una denuncia.

A pesar de la situación, las autoridades de la ciudad de Oakland aseguran que la delincuencia general ha disminuido un 33 por ciento ya que ha habido un 60 por ciento menos robos de automóviles en comparación con el 2023. 

Pero situaciones como la que vivió la familia Crossman dan cuenta de que esto podría no ser así, especialmente porque se ha detectado que conforme se acerca el verano, hay un aumento en los delitos violentos en toda la ciudad.
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