La Cancillería confirmó que Colombia reanudó desde este viernes los vuelos de connacionales deportados desde Estados Unidos, un anuncio que llega a pocos días del encuentro entre el presidente Gustavo Petro y su homólogo, el republicano Donald Trump, que tendrá lugar el próximo 3 de febrero en Washington.

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«El Ministerio de Relaciones Exteriores tiene el gusto de informar que a partir de hoy, siguiendo nuestro compromiso con el trato digno a nuestros connacionales, bajo el liderazgo del presidente

Colombianos deportados de Estados Unidos Foto:x:@CancilleriaCol

Gustavo Petro, y en cooperación con la Fuerza Aérea de Colombia, reanudamos los vuelos de repatriación de connacionales deportados desde Estados Unidos», dijo la cartera de Exteriores en un mensaje en su cuenta de X.

En la publicación, la Cancillería publicó una serie de imágenes en las que se ve a varios colombianos, portando la misma vestimenta de buzo y pantalón gris claro, y algunos incluso cargando un saco en la que se presume que portaban sus pertenencias. Se desconoce cuántas personas iban en este primer vuelo de deportados.

Los connacionales arribaron en el aeropuerto internacional El Dorado de Bogotá por funcionarios de Migración Colombia y de la Cruz Roja Colombiana.

Cabe recordar que los vuelos de deportados por parte de la administración Trump protagonizaron un duro choque entre Bogotá y Washington cuando, en enero del 2025, el presidente Petro ordenó devolver un avión militar con colombianos repatriados, alegando abusos y tratos inhumanos por parte de las autoridades estadounidenses.

«Un migrante no es un delincuente y debe ser tratado con la dignidad que un ser humano merece», afirmó el mandatario colombiano en X el 26 de enero del año pasado.

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En respuesta, Trump anunció que impondría aranceles de 25 % a todos los productos nacionales y que anularía las visas a los funcionarios del gobierno colombiano, mientras que el Departamento de Estado suspendió por unos días la atención al público en Bogotá para la expedición de visados.

Gustavo Petro y Donald Trump se verán las caras este 3 de febrero. Foto:Presidencia / The New York Times

Tras varios días de tensión, funcionarios diplomáticos lograron un acuerdo para que los deportados llegaran al país y así evitar la imposición de los gravámenes y otras medidas sancionatorias. Sin embargo, este primer episodio marcó el inicio de toda una serie de choques posteriores entre ambos gobiernos.

Como parte de ese arreglo, Colombia asumió la repatriación de sus ciudadanos, para lo cual envió días después dos aviones a San Diego (California) y Houston (Texas), pero esa operación no continuó debido a varios factores, entre ellos el alto costo de cada vuelo.

Después de un año de diferencias por la política migratoria, la lucha contra el narcotráfico y la intervención de EE. UU. en Venezuela, que agravaron la crisis en la relación bilateral, los dos presidentes sostuvieron una llamada telefónica el pasado 7 de enero en la que se acordó una reunión en la Casa Blanca el martes.

Según dijo Petro esta semana, la reunión con Trump será «determinante» para él, a quien EE. UU. le canceló el visado y lo incluyó en la lista de la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC), conocida como ‘Lista Clinton’.

El presidente Gustavo Petro durante la llamada con Donald Trump. Foto:Redes sociales.

«Es una reunión clave, fundamental, determinante, no solo de mi vida personal, sino de la vida de la humanidad», dijo el mandatario durante un acto en la Casa de Nariño.

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Asimismo, pidió a los colombianos que residen en Estados Unidos, Chile y Argentina que regresen al país, al asegurar que en esas naciones son tratados «como esclavos y perros perseguidos por las calles».

El encuentro entre Trump y Petro genera una alta expectativa, al considerarse como una oportunidad para reencauzar las relaciones entre dos países que históricamente han sido aliados estratégicos. En ese contexto, el anuncio de la Cancillería es visto como un gesto de acercamiento por parte de Bogotá, orientado a crear un clima que propicie un encuentro fructífero entre ambos dirigentes que permita avanzar hacia una relación diplomática más constructiva.

Santiago Venera – Redacción Internacional – EL TIEMPO

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