El Gobierno de Estados Unidos advirtió este miércoles que la mayoría de los migrantes que intenten cruzar irregularmente la frontera con México no podrán solicitar ningún tipo de protección debido a las nuevas restricciones que aprobó el martes el presidente, Joe Biden.
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La legislación del país estipula que es necesario estar en suelo estadounidense para pedir asilo y que es legal solicitar esta protección incluso tras haber cruzado de manera irregular.
Las nuevas restricciones buscan dar a las autoridades migratorias el poder para deportar o enviar de vuelta a México a la mayoría de personas que detengan en la frontera sur. Solo se levantarán cuando los cruces irregulares bajen de más de 2.500 a un promedio de 1.500 al día, una cifra que no se registra desde 2020.
Migrantes intentan llegar a EE.UU.
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Lo que dice el gobierno de Estados Unidos sobre las nuevas restricciones a la migración
«Esto reduce el número de personas que es probable que cumplan con el estándar final», definió Miranda.
La orden ejecutiva de Biden pretende reducir al máximo la cantidad de personas que pueden entrar a Estados Unidos y acelerar las deportaciones a través de una serie de cambios.
Entre ellos está reducir el tiempo que tienen quienes pasan a estar bajo custodia de las autoridades fronterizas para acceder a un consejero legal de 24 a 7 horas, según informaron funcionarios de la Administración de Biden en una llamada con reporteros.
El presidente de Estados Unidos, Joe Biden.
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Estados Unidos tiene actualmente un acuerdo con México para devolver a unos 30.000 migrantes al mes, pero sólo los provenientes de Cuba, Haití, Nicaragua y Venezuela.
Sin embargo, probar que deben acceder a esas protecciones será más difícil, indicó Miranda. Específicamente, esos migrantes deberán demostrar que existe una «posibilidad razonable» de que están en riesgo de sufrir torturas o ser perseguidos si son devueltos a su país de origen.
No accederán al asilo como tal, sino a las protecciones que recoge la Convención de Naciones Unidas contra la Tortura, que prohíbe expulsar a alguien a un país donde puede ser torturado, y a las de una figura conocida como «suspensión de deportación», que impide que la persona sea expulsada pero no le otorga un estatus legal.
Los menores no acompañados, las personas que son víctimas de trata, que estén sufriendo una emergencia médica grave o cuya vida o seguridad esté en riesgo «inminente» están exentos de las nuevas restricciones y podrán pedir asilo, detalló DHS en un comunicado.
Sin embargo, el efecto real que estas han tenido se ve limitado porque EE.UU. no tiene la capacidad para revisar rápidamente las solicitudes ni para deportar o detener a todos los que llegan a la frontera, según expertos consultados por EFE.
Estados Unidos tiene actualmente un acuerdo con México para devolver a unos 30.000 migrantes al mes, pero sólo los provenientes de Cuba, Haití, Nicaragua y Venezuela.

