El gobernador de Texas, Greg Abbott, impulsó una nueva ley migratoria que, entre otras medidas, convirtió en delito estatal el ingreso ilegal al territorio de Estados Unidos, de manera que las personas podrán ser juzgadas sin tener que llevarlas a una jurisdicción federal. A la espera de la entrada en vigor, la medida generó y un antecedente puso en duda su aplicación.
Según lo previsto, la nueva ley migratoria entraría en vigor en el estado a partir de marzo de 2024. Sin embargo, algunos especulan con que será impugnada. El antecedente es un caso de 2012 en el que la Suprema Corte evaluó las medidas de Arizona en contra de la legislación federal.
Y es que las medidas que quiere implementar el estado de la estrella solitaria han despertado críticas, no solo de asociaciones en pro de los derechos de los migrantes, sino también de otros actores, entre ellos, la Unión Americana de Libertades Civiles de Texas que ha mencionado que el estado no tiene la autoridad para vigilar y procesar los delitos de inmigración.
Si al caso se lleva a la Suprema Corte, es posible que se falle en favor del gobierno federal, tal como ya sucedió con Arizona en su momento, según recordó el sitio Ballotpedia. En aquel entonces, las autoridades consideraron que la única entidad encargada de la política migratoria debe ser el gobierno federal.
En ese caso de 2012 se determinó que los estados no pueden implementar sus propias leyes de inmigración en referencia al momento en que Arizona promulgó una ley en 2010 a través de la cual se consideraba como delito de estado ingresar a Estados Unidos y/o trabajar sin permiso. Además, esta normativa permitía a los agentes arrestar a personas sin una orden judicial basándose en su sospecha de procedencia ilegal, tal se aprobó en Texas.

La barrera está recubierta de alambre de púas, para evitar que los migrantes puedan escalarla.
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La legislación migratoria que aprobó Texas ya generó impacto
Si bien la nueva legislación está orientada a desalentar la llegada de más inmigrantes a Texas, la previsión de que entre en vigor en marzo de 2024 está ocasionando que más personas se apresuren a cruzar la frontera.
Una de las razones es que la ley permitirá a los agentes de Texas arrestar a cualquier persona que sospechen ingresó ilegalmente a los Estados Unidos para comprobar su estatus migratorio y, en caso de descubrir su procedencia ilegal, la persona recibirá una orden judicial para abandonar el país o enfrentar un proceso por delitos menores, lo que podría llevarla a la cárcel o a pagar una multa de hasta US$2.000. En caso de reincidir será acusada por delitos graves.
Debido a la legislación, se están registrando cifras récords de inmigrantes en la frontera entre Texas y México. Las autoridades han informado que en un promedio de siete días han encontrado a más de 9.600 inmigrantes, una de las cantidades más altas registradas.
