El supuesto asesino en serie de Gilgo Beach, sospechoso de un caso sin resolver vinculado a la aparición de cadáveres a lo largo de los años en una playa del estado de Nueva York, fue acusado este jueves por las autoridades locales de matar a otras dos mujeres, en total ya seis.
El total de sus posibles víctimas, mayoritariamente trabajadoras sexuales, asciende así, al menos, a seis mujeres.
Taylor, de 20 años, desapareció en julio de 2003 mientras trabajaba como acompañante en Nueva York y sus restos fueron encontrados en dos espeluznantes hallazgos cerca de la playa en ese mismo año y en 2011.
A la segunda mujer, Sandra Costilla, originaria de Trinidad y Tobago y de 28 años de edad, la hallaron unos cazadores en una zona boscosa cercana a la playa en 1993.
Otros pelos en el cadáver de Costilla, que estaba «semidesnudo y con diversas agresiones por arma blanca» según los fiscales, también coincidieron con los de Heuermann al 99,96 %.
Imagen de referencia de escena del crimen.
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Heuermann fue detenido en julio del año pasado cuando paseaba por una concurrida calle de Manhattan (Nueva York) después de salir del trabajo, sin saber que la policía lo seguía.
El historial del supuesto asesino en serie se remonta años atrás; se le acusó primero de homicidio por las muertes de Melissa Barthelemy, de 24 años; Megan Waterman, de 22; y Amber Lynn Costello, de 27, conocidas como «las cuatro de Gilgo».
Supuestamente, el ahora sexagenario habría acabado con la vida de estas mujeres y arrojado sus cadáveres a la playa de Gilgo Beach en Long Island, al sureste del estado de Nueva York.
Desde 2011, se han encontrado más restos humanos en la playa -incluidos los de un hombre y un bebé-, aunque Heuermann no es sospechoso en todos los casos.
El caso ha sido objeto de varios documentales e inspiró la película ‘Lost Girls’, estrenada en 2020.