De acuerdo a las estimaciones de la planta de Long Island, el olor desaparecerá a mediados de 2025, aunque los habitantes de Greenpoint no confían en las promesas. En diálogo con el medio New York Post, un residente de la zona comparó al olor con el de «neumáticos quemados» y «residuos químicos puros».
El hedor apareció por primera vez en la vida de los residentes de Greenpoint a fines del verano pasado, afectando la mala calidad del aire que ya complicaba el diario vivir debido a la planta de tratamiento de desechos allí instalada.
Los vapores del olor pueden ocasionar lesiones graves y daños permanentes. Foto:iStock
El plan de Green Asphalt consiste en un nuevo sistema de ventilación que dispersaría el olor para alejarlo de las zonas residenciales, aunque aún no está claro hacia dónde iría.
Los problemas de salud por el olor en Nueva York
No es la sensación repulsiva el principal problema que ocasiona el hedor en Nueva York, sino que los vapores pueden provocar lesiones graves y daños permanentes, incluido cáncer de piel, según explica la Administración de Seguridad y Salud Ocupacional (OSHA, por sus siglas en inglés).
Entre los principales síntomas, los especialistas en salud indican que el hedor puede generar dolor de cabeza, erupción cutánea, sensibilización, fatiga, reducción del apetito, irritación de garganta y ojos, tos y cáncer de piel.