Kiev y Moscú confirmaron que el suministro de gas ruso a Europa vía Ucrania cesó definitivamente este 1° de enero de 2025, tras la expiración de un contrato de cinco años firmado entre ambas partes a finales de 2019 y no renovado ahora debido a la guerra.
El gas ruso se ha suministrado a Europa a través de gasoductos que pasan por Ucrania desde el fin de la Unión Soviética en 1991, pero desde que Rusia invadió a su vecino el 24 de febrero de 2022, el contrato finalizó.
«Hemos interrumpido el tránsito de gas ruso, es un acontecimiento histórico. Rusia pierde mercados y sufrirá pérdidas financieras», celebró el ministro ucraniano de Energía, Guerman Galushchenko, citado en un comunicado.
Sin embargo, esta situación genera preocupación en el este de Europa: Moldavia declaró estado de emergencia y Eslovaquia amenaza con tomar represalias contra Kiev.
«Desde las 08:00 a.m. hora local (05:00 a.m. GMT), no se ha suministrado más gas ruso para el tránsito vía Ucrania», anunció por su parte el gigante ruso del gas Gazprom en otro comunicado.
Estación de gas ruso. Foto:Getty Images
El contrato que permitía el abastecimiento de gas ruso a Europa a través de Ucrania se había mantenido vigente hasta su expiración pese a la guerra, beneficiando económicamente a ambas partes.
Casi un tercio del gas ruso vendido a Europa pasaba hasta ahora por territorio ucraniano, indicó Phuc-Vinh Nguyen, director del Centro de Energía del Instituto Jacques Delors. Aunque el continente europeo intenta romper su dependencia del gas ruso desde 2022.
En 2023, el tránsito de gas ruso a Europa vía Ucrania ascendió a 14.650 millones de metros cúbicos, según cifras oficiales.
El resto transita por gaseoductos submarinos en el mar Negro a Bulgaria, Serbia y Hungría, o por importación de gas natural licuado (GNL) ruso en buques cisterna.
Ahora, con el fin del tránsito por Ucrania y más de dos años después del sabotaje de los tubos del Nord Stream en el mar Báltico, Europa solo se abastecerá ahora de gas ruso a través del gasoducto TurkStream y su prolongación Balkan Stream.
El compresor del gasoducto de Ucrania en Veške Kapusany, este de Eslovaquia. Foto:TOMAS BENEDIKOVIC / AFP
Aunque, el continente también importa gas natural licuado (GNL) ruso en buques cisterna.
Preocupación por el fin del tránsito del gas ruso a través de Ucrania para Europa
El fin este miércoles del tránsito de gas ruso por territorio de Ucrania, un acuerdo de décadas cancelado ahora debido a la guerra, genera preocupación en el este de Europa: Moldavia declaró estado de emergencia y Eslovaquia amenaza con tomar represalias contra Kiev.
Para Moldavia, fronteriza con Ucrania, la situación es crítica, ya que además debe lidiar con separatistas apoyados por Rusia.
El diminuto país ya declaró el estado de emergencia por 60 días anticipando el corte ucraniano.
El pasado sábado 28 de octubre, la empresa rusa Gazprom anunció que también suspendería el envío de gas por una disputa en torno a una deuda, lo que llevó al gobierno moldavo a denunciar «tácticas opresivas».
En la capital Chisinau, algunos residentes expresaron su temor.
«Es terrible, nadie sabe lo que pasará. Compré algunas velas y un generador», contó a AFP Cristina, una estudiante de 21 años que no reveló su apellido.
El recorte de gas ruso podría generar una crisis energética en Europa. Foto:AFP
Gazprom ya redujo el suministro a Moldavia desde el inicio de la invasión, y únicamente envía gas al estado separatista de Transnistria.
Pero la estación energética en esa región apoyada por Moscú suministra dos tercios de la electricidad consumida en todo el país.
«El Kremlin de nuevo recurre al chantaje energético para influenciar las elecciones legislativas de 2025 y socavar nuestro camino europeo», dijo la presidenta de Moldavia, Maia Sandu.
La líder proeuropea fue reelecta en noviembre en unos comicios marcados por denuncias de interferencia rusa.
Sandu ofreció ayuda humanitaria a los habitantes de Transnistria, que quedarían sin calefacción en pleno invierno.
Pero las autoridades locales lo rechazaron y optaron por mantener su lealtad a Moscú, indicó Alexandru Flenchea, un exfuncionario gubernamental especializado en esa región.
Por otra parte, Eslovaquia es el único país del bloque afectado después de que Austria decidió en diciembre finiquitar su contrato de largo plazo con Gazprom.
El primer ministro eslovaco, Robert Fico -uno de los pocos aliados del Kremlin en la UE-, criticó la decisión ucraniana y viajó a Moscú para discutirlo con Putin.
El gobernante eslovaco amenazó con cortar el suministro de electricidad que Ucrania necesita debido a los daños en su infraestructura energética después de casi tres años de bombardeos rusos.
Otro país vecino, Hungría, también cercano a Moscú, recibe la mayor parte de sus importaciones de gas ruso por el ducto del mar Negro.
La guerra en Ucrania ha afectado el suministro de gas en Europa. Foto:AFP
Por ello, Hungría no se verá afectada por la decisión ucraniana.
La Unión Europea dice estar «preparada» para el corte del gas suministrado vía Ucrania, que corresponde a solo 5% de los 10.000 millones de metros cúbicos que importa el bloque.
