Javier Milei: ¿por qué es anarcocapitalista y qué esconde su apuesta libertarista?

Recientemente, el Observatorio de psicología Aplicada de la Universidad de Buenos Aires reveló una encuesta en la cual un 38 por ciento de los participantes asegura que el polémico candidato del partido Libertad Avanza, Javier Milei, será el candidato más votado en las elecciones que se celebrarán en octubre.

Si bien los números no alcanzan para que el candidato, que ha sido comparado con expresidentes como Donald Trump y Jair Bolsonaro, salga victorioso en primera vuelta, algunos expertos coinciden en el hecho de que Argentina pide a gritos un cambio y que, al no ver otra opción diferente a los partidos tradicionales, la mayoría se podría inclinar por Milei.

Eso sumado a que un 50 por ciento de los encuestados aseguraron que Argentina estaría “mucho mejor” o “algo mejor” bajo su mando.

Pero, ¿cuáles son las razones por la que los argentinos pueden ver en Milei una salida, especialmente a los asuntos económicos que aquejan en todas las escalas al país?

En sus discursos y desde el principio de campaña, el candidato ha sido enfático en su tendencia política, la cual ha definido como libertaria, una posición algo distante de lo que ha significado hasta ahora para los países latinos el liberalismo.

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Javier Milei

El candidato presidencial del partido La Libertad Avanza, Javier Milei.

Liberalismo vs. libertarismo

La literatura indica que el liberalismo considera que toda acción es buena cuando no se daña a un tercero.

Así mismo, se caracteriza por reducir determinadas libertades, en lo que considera necesario proteger y formar voluntades. De ahí que, en muchas sociedades, ir al colegio, para los niños, sea una obligación, no una opción. En la misma línea, esta doctrina no toma medidas perfeccionistas, es decir, en casos concretos no obliga a los individuos en su mayoría de edad a formarse en una profesión y tampoco les impone una religión.

Para el siglo XIX y el siglo XX, surgieron nuevas corrientes y el libertarismo surgió como una ideología que, si bien promueve la libertad y la autonomía como eje central, considera al Estado como una organización no del todo necesaria, pues su rol consiste en proteger la libertad individual y, por lo tanto, su institucionalidad puede reducirse al mínimo.

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De ahí que, en sus discursos, el líder del partido Libertad Avanza recalque con frecuencia que los funcionarios del Estado son ‘parásitos’ y ‘rufianes’ y que como presidente cerrará cuatro de los once ministerios del gobierno, pues entre más institucionalidad, menos libertad y más gasto público.

Fabio Enrique Pulido, doctor en Filosofía del Derecho de la Universidad de Buenos Aires y académico de la Universidad de la Sabana, explica que, si bien esta es una ideología, Milei no es un anarquista, es más bien un anarcocapitalista, es decir, un idealista que sostiene que el Estado tiene que intervenir para corregir el mercado y para ayudar a los débiles.

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Para el libertarismo, por ejemplo, no está mal ayudar a un pobre, lo que no está bien, es que obliguen y se metan en el bolsillo de la gente

“La mejor forma de distribuir los bienes es la libertad, porque cuando se mete el Estado a interferir en las transacciones económicas, daña la distribución real. Para el libertarismo, por ejemplo, no está mal ayudar a un pobre, lo que no está bien, es que obliguen y se metan en el bolsillo de la gente. Eso Milei lo llama caridad con el bolsillo ajeno”, explica Pulido.

Pese a sus duras críticas con este, Milei cree que el Estado es necesario para coordinar conductas sociales a través de figuras como el tránsito, los jueces y la policía, de ahí que comparte con Robert Nozick autor del libro Anarquía, Estado y utopía que “un Estado mínimo, limitado a las estrechas funciones de protección contra la violencia, el robo y el fraude, de cumplimiento de contratos, etcétera, se justifica; que cualquier Estado más extenso violaría el derecho de las personas de no ser obligadas a hacer ciertas cosas y, por tanto, no se justifica; que el Estado mínimo es inspirador, así como correcto”.

Javier Milei

Javier Milei tras su triunfo en las primarias argentinas.

¿Qué tan viable es el libertarismo en Argentina?

Si bien esta ideología ha sido adoptada por diversidad de países alrededor del mundo: el Partido Libertario de Australia, el Partido Libertario de la Columbia británica en Canadá y el Partido de la Razón en Alemania; la incidencia en Latinoamérica recién podría llegar.

De ahí que, pese a las pretensiones y lo polémicas de algunas de sus propuestas, que han llevado a más de uno a calificarlo de “loco”, lo cierto es que una posible llegada a la presidencia de Milei podría significar “un cambio rotundo en la vida de los argentinos”, explica Pulido.

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Cada vez que se suprime una institución, un ministerio, para Milei se les da más libertad a las personas.

“Argentina es un Estado gigantesco que, tradicionalmente, tiene un gran problema económico porque tiene un gasto público altísimo. Milei sabe que no puede pretender un cambio de la noche a la mañana, sino que tiene que ser progresivo. Para el candidato, la libertad tiene una relación directa con el Estado. Entre más Estado menos libertad. Cada vez que se suprime una institución, un ministerio, para Milei se les da más libertad a las personas. Entonces, cuando la gente alega que la educación es importante, él contrapregunta a los ciudadanos de a pie si quieren pagarle la educación a un vecino y cuestiona los motivos por los cuales el Estado debería hacer caridad”, agrega el experto.

Por eso, su política económica, en momentos en que Argentina enfrenta una astronómica deuda con el Fondo Monetario Internacional (FMI) y cuyos intereses ha ido pagando con más deuda (en yuanes y con créditos cataríes, por ejemplo), es la clave central.

Javier Milei

El diputado Javier Milei es conocido por sus ideologías ultraliberales.

Foto:

JUAN MABROMATA / AFP

Milei ya anunció el fin del Banco Central de Argentina y en segunda instancia, la necesidad de dolarizar el país, pues, desde su perspectiva, cuando una organización financiera fija el precio de la divisa se entromete en el bolsillo de las personas.

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En ese orden de ideas y siguiendo con tres principios fundamentales: el respeto a la libertad individual y la del prójimo, el respeto a la propiedad y el derecho a la vida, Milei continúa en su contienda política poniendo a pensar a más de uno en la posibilidad de un cambio completamente opuesto a la actual política social de Argentina.

REDACCIÓN INTERNACIONAL
EL TIEMPO

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